¡Hola a tod@s! Segunda entrada de esta trilogía, en donde os contaré cómo ha sido el montaje del interior y del chasis, que resultó ser mucho más sencillo de lo que esperaba la verdad, gracias en parte a las pocas piezas que he tenido que usar y sobre todo al fondo plano del vehículo.
Empecemos por el interior,
para darle un poco más de empaque decidí usar floc negro para todo el suelo y
así simular la típica moqueta de los coches. La receta es sencilla, y a gusto
del consumidor. Primero imprimación negra para dejar todo bien homogéneo,
después genera una mezcla de agua con cola blanca, que quede con una textura ni
muy liquida ni muy pastosa y con un pincel aplicar por todas las zonas donde
queremos que poner esta moqueta. A continuación, con ayuda de un utensilio para
té, colocamos el floc en su interior y vamos espolvoreando por toda la
superficie con la mezcla. Os recomiendo (y esto lo aprendí a las malas como
siempre) que pongáis la pieza a “flocar” dentro de una caja o algo donde caigan
los restos, así por un lado no mancháis todo y por otro se puede recuperar el
sobrante. Una vez contentos con el acabado dejáis secar y después elimináis el
sobrante simplemente volteando la pieza y dándole unos golpecitos para que
aquello que no se ha pegado se desprenda. Lo bueno de esta técnica es que si
quedo algún hueco sin rellenar o no te gustó el resultado, puedes repetir la
operación sobre lo que ya tienes hecho, la mezcla al secar queda transparente.
Sobre esta moqueta añadí unas alfombrillas hechas con plástico ABS con textura
diamantada, que si no recuerdo mal, es de la casa GreenStuffWorld,
pintadas en negro mate que crean un contraste con el suelo que me encanta.
Otra de las cosas en las que estuve pensando fue cambiar los asientos de serie, pero no me convencía nada de lo que tenía por casa, bien porque no casaba en estilo con la preparación, bien porque literalmente no entraban en posición y no podía colocar los paneles laterales, así que finalmente instalé los de serie que también me gustaban. Más ideas locas, esta vez me rondaba la cabeza forrar la parte trasera de los asientos con calcas estilo “stickerbomb” que tanto éxito tuvieron tiempo atrás en la escena tuning, de las varias opciones que tenía en el archivo de calcas, elegí las de Doraemon (sí lo sé, muy muy friki) pero después de forrar la guantera del medio pensé que iba a quedar muy recargado y opté por dejar los asientos en negro.
Los tres últimos toques del
interior fueron sustituir el volante de serie por uno Momo de resina de ZoomonModels (proveedor habitual de chuches para
las maquetas), añadir un trozo de papel de transparencia al cuadro para darle
un aspecto más real, como si llevara el típico cristal que llevan todos, y
colocar unas revistar tuning tanto en el asiento de atrás como en el
salpicadero. Estas revistas las descargué (previo pago) de Cults3d, las imprimí
a máxima potencia de color, las coloqué sobre plasticard de 1mm y luego le puse
encima forro de libro adhesivo transparente, y el resultado es muy chulo y le
da ese toque especial.
Como os he contado al principio de la entrada, me ha llevado relativamente poco tiempo preparar el interior y el chasis (5h45min y 4h30min respectivamente, os lo he dicho, está todo medido jajaja) debido a las pocas piezas que trae el kit. Para muestra una foto, esto que veis es todo lo que había que poner en el chasis ni más ni menos.
Los colores elegidos han sido
los habituales, negro mate, aluminio y las pinzas de freno que en este caso
quise que fueran doradas para contrastar con el negro brillo de las llantas
(también las de serie, no encontré nada mejor). Lo único que modifique fue la
suspensión, ya que le añadí unos muelles de verdad, pintados en rojo.
¡Saludos!










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